martes, 13 de julio de 2010
Deep Love [Cap. 2]
Capitulo 2
Tal vez estaba exagerando, tal vez no sentía amor por ese humano, pero si ese era el caso por qué desde que regresó se la pasaba en la biblioteca del palacio investigando acerca de los humanos, no se lo podía explicar, pero así era. Tenía apilados pergaminos y libros por toda la mesa.
-Me negaba a creerlo, pero qué bueno que salí de la cama para comprobarlo con mis propios ojos. ¿A qué se debe el honor que Yuri-sama se encuentre en la biblioteca y no intentando fugarse cómo siempre?-
Yuri soltó el libro y fue a abalanzarse encima de quien había pronunciado esas palabras -¡Yuto!- exclamó alegremente mientras enterraba su cabeza en el pecho del mayor.
-Lamento lo que pasó- dijo apenas con voz audible.
-Y también se está disculpando-
Yutó comenzó a inspeccionarlo.
-¿Qué haces?-
-Reviso si eres el mismo Yuri de hace tres días, no te puedo dejar solo porque comienzas a
actuar raro-
-¡Hey!-
-Ni siquiera has intentando escapar y lo sé de buena fuente-
-Es que nadie me busca tan bien como tú, con otros es aburrido- dijo mientras regresaba a la mesa.
-¿Entonces soy tu buscador personal?-
Yuri movió sus hombros en señal de no saber –tal vez-
Yuto se quedó inconforme con esa respuesta, creía que significaba más para él.
-Bueno, ¿Y qué haces en la biblioteca?-
-Qué más se puede hacer en una biblioteca que leer Yuto-
-Emmm… ¿Dormir?-
Yuri rodó sus ojos antes de retomar la lectura de su libro.
-Ya que estas aplicado, no te quitaré el impulso- Yuto cogió un libro de un estante –Te haré compañía un rato- y se puso a leer también.
-Ne, Yuto, ¿Sabes si de alguna forma una sirena puede tener piernas?-
-¿Por qué preguntas eso?-
-Curiosidad…-
-Si lo hay o lo había… unas algas muy raras te permiten tener, pero su efecto únicamente es posible bajo las noches en que la luna está desapareciendo-
-Eso no me sirve…- dijo en un murmullo Yuri.
A Yuto no le gustó el semblante tan desolador que tenía su amigo y la pregunta que le hizo lo inquietaba también. Se acercó a él.
-¿Qué pasa?- le preguntó al mismo tiempo que le toca el hombro.
-Nada- le dijo Yuri mientras movía su cabeza e iba a un estante. Y mientras sacaba un libro otro le cayó en la cabeza.
-Ten más cuidado- le dijo Yuto mientras se lo daba para que lo pusiera en su lugar. Yuri leyó el nombre del libro Cuentos antes de ir a dormir.
‘Cuentos…’
-o-o-FB-o-o-
-Ya es hora de ir a la cama- le decía su hermano mayor
-¿Tan pronto? No… todavía no…-
-Entonces no quieres que el cuento continúe… ¡ahhh! Y cuando llegaba a la parte interesante… Es una pena- su hermano Kota se hacía el dolido.
-No, no… sí quiero cuento-
-A la cama, entonces-
Yuri obedeció y se metió a su cama.
-¿Dónde me había quedado?- Kota ponía expresión pensativa profunda, tratando de recordarse por dónde iba el cuento, a pesar de que lo sabía.
-Nuestro héroe está perdido, Ko- le dijo Yuri
-Es verdad- dijo mientras chasqueaba los dedos –Sin darse cuenta nuestro héroe había llegado a un valle profundo, oscuro y tenebroso. Estaba cansado y sin energía. Se sentía triste además, estaba solo y no sabía cómo reparar el daño que había causado. Frustrado siguió, un poco después encontró una cueva. Lo que no sabía nuestro héroe es que esa era la cueva de la bruja del mar-
-¿Y qué paso? ¿La bruja lo va ayudar?-
-Con precaución se adentró, pero no se imaginó que el interior fuera a ser acogedor. Había todas las comodidades que un sireno podría imaginarse y pedir. Tocó lo que tenía cerca, para saber si era real y lo era.
/¿Te gusta? ¿Puede ser tuyo si así lo deseas?/
El sireno se dio la vuelta tratando de ubicar esa voz, sin embargo no lo podía hacer.
/Pero tus ojos me dicen que es otra cosa lo que necesitas… ¿Podría ser acaso esto?/ dijo la misteriosa voz, al mismo tiempo que algo que no se había percatado aparece frente a él: una espada sin igual. Poco a poco se fue acercando a ella, pero no pudo tocarla algo se lo impedía.
/Puede ser tuya…/ volvió a decir la voz. Una vez más el sireno intentó localizarla, pero no la encontraba.
/¿Qué estás dispuesto a dar a cambio de ella?/ le dijo la voz muy cerca de su oído. Al voltearse se encontró con un ser grisáceo con una silueta delgada.
/¿Quién eres?/ le preguntó el sireno
/¿Yo…? ¿Yo, querido soy quien puede ayudarte…?/ le dijo mientras le tocaba la barbilla y se acercaba peligrosamente a él.
/¿A qué se refiere?/
/Necesitas la espada ¿no? Para derrotar al mousntro/ El sireno la vio por el rabillo del ojo
/Puedes llevártela, ¿pero qué das a cambio?/
el sireno le ofreció el oro que llevaba en las muñecas.
La Bruja rió /¿Crees que con eso basta? Tiene que ser algo de igual valor/
/¿Qué sugiere?/ se atrevió a preguntar.
/Tú inmortalidad, la inmortalidad de los tuyos…/ le respondió la bruja firmemente
/Eso es algo muy preciado/
/Que de nada sirve proteger si el monstruo continua con vida/ se justificó
El sireno se puso a pensar en las palabras de la bruja, tenía razón por lo que accedió a
entregar la inmortalidad a cambio de la espada. El reino estaba primero. Como sucesor lo sabía. Y como el causante del problema también.
El trato fue cerrado. El sireno fue a derrotar al monstruo y el reino de las sirenas fue salvado, aunque ya no tuvieran su inmortalidad, aún continuaban teniendo una vida longeva.
FIN
-¿Ehhhh? ¿Es ese el final?-
-Aja- Yuri lo vio inconforme –No me hagas esa cara, tú me pediste que te contara una de nuestras leyendas y esa es la más representativa-
-¿Ella existe Ko?- preguntó Yuri
-Hay quienes dicen que sí, hay otros que no, pero no pienses en eso. Mientras estés en el Palacio y sus alrededores todo estará bien- Kota arropó a Yuri, le depositó un beso en la frente y le deseó feliz noche.
-o-o-FB-o-o-
-¡Eso es!- Yuri colocó el libro en su lugar y salió disparado de la biblioteca.
-¿Yuri, a dónde vas?-
Al no recibir respuesta, Yuto fue detrás de él.
-Yuri ¿Qué pasa?- volvió a preguntarle, pero no recibió contestación de su amigo, tendría que
esperar.
-o-o-o-o-o-o-
Estuvieron nadando por bastante tiempo, pero esta vez se encontraban realmente lejos de las afueras del reino. Yuto tenía un mal presentimiento y este se hizo más fuerte cuando en su camino se toparon con una cueva, la cual Yuto no se recordaba haber visto.
-¿Qué hacemos aquí?-
Yuri no le contestó y entró. Después de un rato, llegaron a un espacio más amplio.
‘¿Qué es este lugar y por qué estoy tan intranquilo?’ se preguntaba Yuto.
-Hace mucho que no recibía visitas- la bruja salió a su encuentro –¿A qué debo el honor que el más pequeño de los príncipes me visite?-
Yuto se quedó inmóvil, una criatura grisácea y escamosa, pero esbelta apareció ante ellos.
-Quisiera saber si usted puede darme piernas humanas- dijo sin titubear Yuri en su pedido.
‘¿Piernas humanas? ¿Por qué preguntas otra vez por lo mismo? Esto no me gusta Yuri’
-Puedo… pero tienes su precio- le respondió mientras se paseaba por el lugar.
-Yuri sacó un pequeño saco con oro- y lo tiro al suelo
-Niño, niño, niño… eso no lo cubre, tiene que ser algo de igual valor-
‘Tenía la esperanza que el oro fuera a funcionar’
-¿Qué sugiere?- preguntó con voz firme
-Tener piernas humanas puede igualarse con una excelente voz. Dame tu voz y yo te daré piernas-
-¡NO!- gritó Yuto, tomó a Yuri de la muñeca y se encaminó a la entrada de la cueva para salir lo antes posible de ahí. Yuri se zafó del agarre como pudo, dio media vuelta para regresar a la cueva.
-¿Qué estás haciendo? ¿Para qué quieres con tantas ganas piernas humanas?- le preguntó Yuto. Yuri permaneció callado cómo decirle a su mejor amigo que sentía algo muy fuerte por un humano y que tenía deseos de verlo nuevamente y estar con él. El silencio de Yuri era inquietante para Yuto –Sin rodeos Yuri, quiero la verdad- le dijo en tono compresivo, tratándolo de animar para que se sincerara con él.
Yuri respiró profundamente -Yuto, yo… yo… yo conocí a un humano y creo que… me he enamorado, quiero verlo-
-¿Cuándo sucedió esto?-
-El día que te lastimé, subí a la superficie, lo protegí de que se fuera lastimar de la tormenta y desde entonces no he dejado de pensar en él-
-Yuri, la voz es lo más preciado que tiene nuestra especie- Yuto lo miraba con ojos suplicantes.
-Lo sé y lo entiendo, pero no me siento completo estando aquí-
-Yuri… piénsalo bien. ¿Qué hay de tus hermanos?-
-Pensaba que podrías ayudarme con eso-
-Yuri-
-Por favor Yuto, déjame hacerlo-
-Ya lo tienes decidido no es así- le dijo. Yuri movió su cabeza de manera afirmativa. Yuto respiró pesadamente.
Regresaron al interior de la cueva.
-¿Hay trato o no lo hay?- preguntó la bruja.
-Lo hay- replicó Yuri. Los labios de la bruja se curvaron. Luego desapareció y volvió con un pequeño frasco –Aquí tienes- le dijo entregándole una pequeña botella en las manos a Yuri.
-¿Cómo se sabrá que funcionó?- preguntó Yuto, desconfiado.
-El pequeño príncipe debe beber el contenido de la botellita, instantes después de hacerlo, su voz quedará encerrada en la botella la cual regresará a mi posesión-
Yuri hizo una pequeña inclinación en señal de cortesía y junto con Yuto salieron del lugar.
-o-o-o-o-o-o-
-Aún puedes arrepentirte- expresó Yuto, Yuri lo vio incrédulo.
‘No te eches para atrás Yuto’ exclamó Yuri en su mente.
Después de la pequeña visita a la bruja habían regresado al palacio. Yuri había elaborado un pequeño plan que lo ayudaría a ganar un poco de tiempo antes de que sus hermanos se enteraran acerca de lo que pensaba hacer con su vida. La parte más difícil fue convencer a Yuto, pues él sería el intermediario.
Usarían de excusa el evento marino. Por su aguda voz a Yuri se le había encargado la parte principal: el canto de acción de gracias. Pretendería aislarse en una de las torres y al único que permitiría entrar sería a Yuto, quien sería su contacto con lo que estuviera sucediendo.
Ahora habían subido a la superficie.
-Yuto…-
-Ella dijo que sólo funcionaría si lo bebías. No lo hagas por favor Yuri- las últimas palabras
Yuto las dijo con voz ahogada.
-Todo estará bien, no te preocupes más- le contestó Yuri, al mismo tiempo que colocaba una sonrisa calmada en sus labios. Yuri se acercó a Yuto.
-Cierra los ojos- le pidió, el mayor obedeció. Despacio Yuri acabó con la distancia que los separaba. Se quitó el collar con la perla y lo depositó en el cuello de su amigo luego lo abrazó.
-Siempre te quise, gracias por todo- le dijo quedamente mientras abría la botellita, bebió el contenido y antes de trágarselo rozó sus labios con los suyos.
Cuando Yuto reaccionó, Yuri ya estaba pasando por la transformación la cual era dolorosa. Sus branquias se estaban cerrando, forzándolo a sólo respirar oxígeno el cual sentía que ardía.
Yuto sólo lo contemplaba, no podía hacer nada para alivair el dolor de su amigo. Eso no era todo, sentía que se quebraba, no podía aguantar más quería que todo terminara. Su cuerpo comenzó a brillar, el resplandor se centró en su garganta, luego una pequeña luz salió y se introdujo en la botellita la cual desapareció. Los ojos de Yuri se cerraron y cayó desplomado en el agua, antes de que se ahogara Yuto lo agarró y lo llevó a la orilla de la playa, lo más cerca de la arena que pudo para que las olas no se lo llevaran.
-¡Egoísta! ¡ERES UN GRAN EGOISTA!- gritó Yuto mientras lágrimas rodaban por sus ojos y con suma tristeza regresó al palacio.
-o-o-o-o-o-o-
Leves quejidos salían de su boca. Un muchacho de ojos oscuros y cabello castaño llamado Ryosuke volvió a preocuparse, pensaba que la fiebre ya había cedido.
-mueshooderambure-
-¿Qué dices?- el chico se acercó a escuchar lo que decía
-Mue…ro de… ham…bre…- dijo el muchacho que se encontraba en la cama y lentamente abría sus ojos.
-¡Kei-chan!- exclamó Ryosuke mientras lo estrujaba, lo cual el mayor se quejó de inmediato. El menor se disculpó.
-Lo siento, fue la emoción. Pasaste inconsciente tres días y con fiebre-
-¿Pero qué haces aquí?- preguntó Kei, mientras se incorporaba un poco en la cama y se quitaba la toalla de la cabeza.
-¿Cómo que qué hago acá? ¿Qué manera es esa de tratar a tu primo favorito?- Mientras se colocaba las manos en la cintura.
-Eres mi único primo- le señaló Kei
-Como sea, hiciste que me sintiera- Ryosuke cruzó sus brazos –pero como te decía, supe que regresabas y quería sorprenderte y cuando llego con la novedad que en el barco en el que venías había sido destrozado por la tormenta. He estado haciéndolas de tu enfermero-
Kei se frotaba las sienes con las manos, tratando de hacer memoria de lo sucedido. Escenas cortadas de lo sucedido llegaban a su mente. Se revisó y tenía algunos vendajes colocados también.
-Tengo hambre Ryosuke- le volvió a decir.
-Iré a pedir algo a las cocineras- Ryosuke salió de la habitación.
Kei aprovechó eso y salió del mullido colchón. Se sirvió un poco de agua en un vaso y bebió.
El líquido refrescó su interior. Luego se dirigió a su ropero y sacó ropa limpia. Por la fiebre había sudado demasiado y estaba todo pegajoso. Sabía que la comida tardaría así que decidió tomar un baño.
Para cuando terminó, una pequeña mesa estaba repleta de comida y Ryosuke lo esperaba.
Tomó asiento, agradeció por lo alimentos e instantes comenzó a devorar todo lo que tenía enfrente.
-¡Ahhhh! Estoy satisfecho- dijo mientras acariciaba su abdomen.
-Y cómo no lo vas a estar Kei, acabas de comer comida para 3 personas-
-Bueno, no comí en tres días, tenía que compensarlos- se excusó el mayor. Ryosuke rodó sus ojos.
-Ne, Ryo ¿estás enterado en las condiciones que me encontraron?- le preguntó Kei, algo lo inquietaba internamente.
-Grupos de socorristas fueron armados, me parece que asignaron a Takaki-kun a encontrarte, él debe de tener los detalles.
-Entiendo- dijo, mientras se paraba.
-¿A dónde vas?- le preguntó Ryosuke
-¿Qué no es obvio? A ver a Takaki- salieron de su habitación y en el pasillo se encontraron con un criado al cual Kei le encargó que le alistaran un caballo.
-¿Piensas cabalgar? ¡Acabas de despertar! Al menos espérate a mañana y descansa más- le expresó su primo.
-No te preocupes Ryo, estaré bien. Además será rápido- le dijo ya montado en el cabello.
-Iré contigo. Prepárenme un caballo a mí también- ordenó.
-Mejor quédate- fue lo último que le dijo Kei antes halar las riendas y salir.
-o-o-o-o-o-o-
Takaki Yuya era un simple plebeyo que ejercía el trabajo de pescador, mismo oficio que practicaba su abuelo. Se convirtió en amigo cercano del príncipe Kei después de que lo ayudó a quitarse a unos ladrones de encima.
Se encontraba guardando sus herramientas de trabajo, la jornada laboral del día había llegado a su fin. A lo lejos reconoció el caballo que iba acercándose.
-¡Kei!- gritó entusiasmado al verlo llegar y bajar del caballo.
-¡Yuyan!- lo saludó Kei mientras le daba un apretón de manos para luego pasar al abrazo.
-Me alegra que ya te encuentres bien-
-Gracias por haberme encontrado-
-Bueno, no puedo permitir que mi mejor amigo y sucesor de la corona le suceda algo-
-Yuya, ¿dónde exactamente fue que me encontraste?-
-A las orillas de la playa, cerca del rompeolas. Por donde las rocas tienen forma de animales- le contestó
-¿Había alguien más conmigo?- fue su siguiente pregunta
Takaki movió su cabeza en forma negativa –Sólo estabas tú, tirado en el suelo y una pasta verdosa cubría algunas de tus heridas ¿Qué por cierto cómo están?-
-Mejor, gracias por preguntar-
Kei albergaba la esperanza de que Takaki supiera algo, mientras se bañaba más fragmentos del naufragio azotaron su cabeza, estaba casi seguro que alguien lo ayudó a llegar a la playa.
-¿Sucede algo Kei-chan?- preguntó Takaki
-Es sólo que tengo la impresión que alguien me ayudó, tal vez otro pasajero o un marinero, lo último que recuerdo es que íbamos a abordar los botes salvavidas, pero las olas llevaron al barco a estrellarse, lo demás es confuso. ¿Estás seguro que no había nadie conmigo?
-No, pero si deseas podemos ir al lugar. Déjame guardar las redes y te acompaño- se ofreció Takaki.
‘Pero yo quiero ir solo’
Como si hubiera expresado sus deseos en voz alta, otros pescadores vinieron a buscar a Takaki y éste ya no lo pudo acompañar.
-¿Seguro que no te pierdes?-
-Sí, entendí muy bien tus indicaciones-
-Ok-
Ambos se despidieron tomando sus caminos.
Al llegar a la playa, Kei bajó del caballo y empezó a ir a pie, tomando al caballo por las riendas.
Aún no estaba seguro de lo que pudiera encontrar, es decir, el naufragio fue hace tres días y Takaki le aseguró que se encontraba solo. Aún así lo estaba haciendo.
Entre unas rocas distinguió un pie. Se acercó poco a poco y no podía creer lo que estaba viendo: un muchacho de piel nívea tirado en posición fetal sin ropa. Se acercó a él y tomó su muñeca para buscarle el pulso. El chico estaba vivo. Se quitó su chaqueta y con ella cubrió al muchacho. Lo tomó en brazos y lo subió al caballo. Era momento de regresar al palacio, su búsqueda podía esperar.
Continuará…
jueves, 8 de julio de 2010
Deep Love [ cap 1 ]

Titulo: Deep Love
Autora: Carol-chan
Género: Yaoi, AU, (sujeto a modificaciones)
Parejas:Principal: Inoo Kei- Chinen Yuri (InooChii)
Secundarias: irán apareciendo conforme avance la historia.
Capitulo 1
Le encantaba ir a esa parte y nadar entre los arrecifes de coral, el agua era muy cristalina y podía sentir los rayos del sol sin que su piel sufriera. Nadar y nadar, le encantaba nadar. Moverse de aquí para allá y dar giros.
-¿Qué haces aquí?- le preguntó una voz muy familiar
Frunció un poco sus labios, en señal de molestia a su amigo y recientemente “carcelero”
-¿Te estás volviendo hábil para encontrarme, sabes?- le dijo de manera juguetona mientras pasaba a su lado- Hoy fue una hora menos que ayer ¿no?-
Verdaderamente le irritaban esos comentarios. Sin embargo era su obligación asegurarse que estuviera bien y que cumpliera con sus obligaciones. El amigo lo tomó por la muñeca haciendo que regresara.
-No puedes seguir haciendo esto-
-Tienes razón, no puedo- dijo Yuri colocando expresión de tristeza por haberse comportado mal.
El amigo, Yuto, estaba asombrado de las palabras de Yuri, pero internamente daba gracias que por fin hubiera comprendido. Se sentía aliviado de que no le tenía que decir ningún sermón.
-¡Se necesitan dos! ¡Tú las traes!- exclamó traviesamente para después zafarse del agarré de Yuto y salir nadando lo más rápido que pudo.
‘No puede ser que aquí vayamos otra vez. Ya no tienes 7’
-¡Yuri espera! ¡YURI!-
A Yuto no le quedó de otra que salir de tras de él. Casi siempre era lo mismo. Yuri se escapaba del palacio, a él le tocaba buscarlo, lo encontraba, Yuri se las ingeniaba para engañarlo y salir fugado nuevamente, él lo volvía a encontrar y regresaban al palacio.
-¡Yuri! ¡Yuuuuriiiiii!-
‘¿Desde cuando nada tan rápido?’
Yuto comenzó su búsqueda nuevamente no teniendo éxito alguno. Mientras que Yuto lo buscaba Yuri se encontraba tranquilamente escondido. Amaba ese juego y más si lo jugaba con Yuto, era tan divertido verlo como lo buscaba y observar las expresiones de desesperación por parte del mayor.
-o-o-FB-o-o-
Un pequeño infante sireno se encontraba en los jardines del palacio aburriéndose con sus juguetes, se supone que éstos lo entretienen, pero en realidad era todo lo contrario. Le hacía falta un amigo, pero siendo uno de los hijos del Rey esto era casi imposible.
-¡Yuri!- escuchó que su papá lo llamaba y fue hacia él. Al llegar había otras sirenas con él.
-Me llamabas padre-
-Él es Yuto, es hijo de unos amigos, diviértanse-
Luego que los adultos se marcharon dejando a los dos niños solos.
-¿Jugamos a las traes?- le propuso Yuto-
-¿Las traes?- preguntó el Yuri
-Nunca has jugado a las traes- Yuto no lo creía –es fácil, uno de los dos la trae y tiene que buscar al otro-
-Ok-
-¡Tú las traes!- le dijo traviesamente mientras salía de ahí.
El jardín era muy amplio daba la oportunidad de esconderse, sin embargo Yuri lo conocía muy bien y en poco tiempo lo encontró. Ahora era el turno de Yuto de traerlas, no obstante el sí tuvo dificultad para encontrarlo, pero no se rindió y lo encontró y los papeles volvieron a cambiar. Así, se la pasaron jugando toda la tarde.
-Yuri-sama, hora de cenar- le indicó un criado.
-Me divertí jugando contigo hoy, hagámoslo mañana otra vez- le dijo Yuto regalándole un sonrisa mientras iba hacia sus papás.
Y así Yuto y Yuri se hicieron amigos, estaban la mayor parte del tiempo juntos. Hasta que el mayor decidió ingresar a la guardia real y Yuri comenzó sus deberes como príncipe.
-o-o-FB-o-o-
‘Y a lo que he llegado para poder seguir pasando un tiempo contigo’
Yuri estaba tan absorto en sus recuerdos que no se percató que Yuto ya lo había encontrado. Éste se acercaba por detrás con el propósito de asustarlo. Algo le decía a Yuri que debía ver hacia atrás y menos mal lo hizo pues Yuto iba a tirársele encima. Yuri gritó y se movió para que Yuto no lo agarrara y así una persecución comenzó.
La situación siguió así por un rato más. Yuto ya comenzaba a desesperarse, tenía que acabar con el juego pronto.
-Parece ser que hoy regresaré al Palacio solo y había gyoza para cenar. Más para mí- había dicho esas palabras al aire, esperando una reacción por parte del menor.
“mmm… gyoza… qué rico… Yo quiero, yo quiero, yo quiero. El gyoza es mío”
Súbitamente paró y se volteó para ver a Yuto -Está bien tú ganas… Agradece que hay gyoza hoy y que tengo hambre-
Yuto suspiró aliviado. El gyoza era su as, nunca le fallaba. Comenzó a nadar, no era bueno darle mucha ventaja.
-Es cierto- dijo de repente Yuri desviando su dirección.
-Allá no queda el palacio ¿A dónde vas?- le dijo Yuto
-Hay algo que quiero mostrarte, ven-
-¿No lo puedes hacer mañana cuando vuelvas a escaparte?-
Yuri lo vio feo.
-¿Entonces pasado mañana cuando vuelvas a escaparte?-
Yuri lo vio feo nuevamente –Sólo sígueme-
El menor llevó a Yuto a un lugar rocoso, donde las piedras tenían un color distinto.
-Muy lindo- dijo impresionado Yuto
-Lo descubrí hace unos días y quería mostrártelo- Yuri nadó un poco más y ante sus ojos habían los restos de un barco que no había visto. Su rostro denotaba asombro y sus ojos emoción.
-No debemos estar cerca de eso, regresemos Yuri- dijo seriamente Yuto
Yuri iba a colocar resistencia, sin embargo Yuto no lo permitió y lo tomó por la muñeca.
-Es hora de irnos-
-No- dijo mientras forcejeaba empujando a Yuto hacia las rocas. Éstas se encontraban flojas y con el impacto comenzaron a desmoronarse, cayendo de todos los tamaños sobre Yuto.
Yuri se asustó, su amigo estaba herido, por su necedad.
-o-o-o-o-o-o-
-¿Ves lo que ocasionan tus imprudencias?- Kota le propinó a Yuri un golpe en la cara.
-Ya, Ko- Trató de detenerlo Daiki –Yuri debe de sentirse lo suficientemente mal-
-No debían de estar allá. De seguro te volviste a salir del palacio sin permiso y Yuto-kun fue a buscarte ¿no es así?- Kota, el mayor de los tres estaba muy molesto.
Se encontraban en el pasillo esperando a que el doctor saliera de revisar a Yuto, sin embargo Yuri salió de ahí, su hermano mediano tenía razón, se sentía mal. Su intención no era lastimar a Yuto y tampoco no tenía ánimos para escuchar los regaños de su hermano mayor.
Nadó hasta que se cansó, luego subió a la superficie y se sentó en una roca para mirar la puesta de sol. Pudo apreciar como una figura iba haciéndose cada vez más grande, era un barco.
-o-o-o-o-o-o-
-Icen la velas, el viento está a nuestro favor- el primer oficial daba órdenes a sus subordinados.
Con estas acciones se topó un joven quien subía a la cubierta a disfrutar del rojo celaje. Era su última noche en el barco y no quería estar en su camarote. Sus estudios habían terminado y regresaba a casa a asumir las tareas de la corona por las cuales no estaba entusiasmado.
-o-o-o-o-o-o-
Yuri observaba como el barco se movía, no tenía nada mejor que hacer hasta que su atención fue captada por un individuo: un joven muchacho con semblante calmado se encontraba recostado en la baranda con la mirada perdida.
Nunca antes los humanos le habían llamado la atención ¿Por qué éste sí? No se lo explicaba, pero no podía dejar de verlo. Observaba cada una de sus acciones, hasta la más simple.
El chico comenzó a inquietarse, se sentía observado, sin embargo no sabía quién podría estarlo observando, había ocultado bien su identidad. Miró discretamente a los lados para ver si daba con su observador, pero no lo encontró.
El celaje rojo desapareció dándole paso a unas nubes negras. Yuri se inquietó. Su hermano Kota, estaba a punto de provocar una tormenta.
El barco comenzó a tener dificultades, las olas lo azotaban fuertemente. El capitán maniobraba y los marineros hacían todo lo posible en cubierta. Pedían a los pasajeros regresar a sus camarotes y protegerse.
La tormenta empeoraba, la lluvia caía con más fuerza y las olas eran cada vez más bravas. El cielo se iluminaba con los relámpagos, los rayos no se hicieron esperar y los truenos también se escuchaban. Un rayo dio con uno de los mástiles haciendo que se quebrara y cayera sobre otro y así iniciando el fuego.
Tenían que evacuar el barco. La tripulación dejó de hacer lo que hacía por preparar los botes salvavidas y pedir ayuda. Alertaron a los pasajeros y los comenzaron a acomodar en los botes.
Era una tarea difícil, pues las olas no ayudaban y el fuego se extendía rápidamente.
Yuri estaba consternado, no veía que el chico hubiera subido a uno de los botes, aún no entendía por qué se preocupaba porque el chico estuviera seguro, sólo sabía que quería que lo estuviera.
Las mujeres y los niños ya habían subido, era turno de los hombres, no obstante una ola gigantesca azotó el barco y lo alejó un poco de los botes. Olas consecutivas le caían sobre hasta estrellarse en las rocas cercanas donde estaba Yuri destrozándolo.
‘¡NO!’
Yuri se metió de vuelta al mar, tenía que encontrarlo y colocarlo a salvo.
Iba a subir a los botes, pero las olas no se lo permitieron y llevaron al barco a estrellarse contra las rocas. Todo fue tan rápido que no vio la caja con la cual colisionó y entró al mar inconsciente.
Algunos restos del barco, los más pesados, entraban al agua y Yuri los tenía que esquivar. Sabía que debía apresurase, los humanos no pueden respirar debajo del agua como él. Empezaba a temer por lo peor.
‘No puedo permitirme pensamientos negativos’ movió su cabeza ahuyentándolos y siguió buscando. Vio como un cuerpo se sumergía lentamente, era él, al fin lo había localizado.
Nadó hacia él, lo tomó por la mano y comenzó a jalarlo hacia la superficie. Al haber subido se lo acomodó mejor sobre su espalda, tenía que llevarlo a tierra. Con gran esfuerzo logró llegar. Lo recostó. Ahora que lo tenía más cerca y a pesar que no había luna, contemplo las facciones de aquel humano, era muy atractivo. Observó que tenía unas cuantas heridas.
En el cuello, Yuri siempre llevaba colgado una perla grisácea, regalo de su madre, y una concha. La concha contenía una pomada que utilizaba para curarse, comenzó a frotar un poco en las heridas del humano, éste se quejó levemente ante el contacto.
-Tranquilo, estarás bien- le dijo
El humano no volvió a quejarse.
Luego Yuri, comenzó a hacer lo que mejor sabía: cantar.
A lo lejos el muchacho escuchaba la melodiosa voz, deseaba que no se detuviera.
Yuri sobaba su cabello con una mano, mientras que con la otra lo mantenía fuertemente agarrado.
Le gustaba, no podía cree que un humano le gustara, pero así era. Su interior le decía que no era simple atracción lo que sentía.
La tormenta hace mucho que se había detenido y grupos de rescate se habían formado para socorrer.
-¡Kei-sama! ¡Kei-sama! ¡Kei-sama!-
Yuri no quería alejarse de él, pero las voces se hacían cada vez más sonoras. Se atrevió a depositar un beso en la mejilla del joven. Luego se zambulló en el agua, ocultándose detrás de las rocas y observó como otros humanos se acercaban al muchacho y se lo llevaban.
Ya no tenía nada más que hacer allí. Había subido a la superficie para tranquilizarse y no para enamorarse.
Continuará…
miércoles, 7 de julio de 2010
Lucky Man, [ cap 5 ]

(Narrado en tercera persona)
Habían pasado dos meses desde que el rescate de Ryosuke se llevó a cabo. Yuto, Kame y Yamada se habían cambiado de departamento y Daiki seguía con la mafia, dejaría pasar un mes más para dejar a los yakuzas, 3 meses deberían bastar para que nadie sospechara de él.
Daiki recorría las calles de Tokyo en dirección al nuevo hogar de sus amigos, observaba los carteles y los diarios, todos tenían el mismo título y una imagen de la misma persona. Daiki suspiró ¿Por qué el mundo debía recordárselo?
Tocó la puerta del nuevo apartamento y Yamada lo recibió con un abrazo.
- ¿Qué tal Daiki? - lo saludó Kame desde el fondo de lo que sería el living.
- ¿Te costó mucho llegar? - le preguntó Yuto mientras arrojaba una masa al aceite hirviendo desde la cocina.
- No tanto, como está en las periferias además de esos lujosos hoteles no hay mucho dónde perderse - Daiki cogió una de las masitas que ya estaban fritas.
- Dai-chan no te comas eso que está...
- ¡AH! - Daiki gritó al sentir el aceite quemándole su lengua.
- Te dije... - Yuto le ofreció un vaso con agua fría - a Ryo le sucedió lo mismo...
Kamenashi encendió el televisor, ya era hora de las noticias de la tarde.
- Inoo Kei, uno de los pianistas más prometedores de nuestros tiempos vuelve a Japón después de estudiar en el extranjero y componer una de las piezas más premiadas en los últimos tiempos. En breve, una entrevista con el joven - Eso decía la conductora de las noticias, y allí nuevamente las imágenes del chico que tanto quería olvidar Daiki.
- ¡Qué increíble ese chico no es así! - Yamada miraba la pantalla con ojos brillantes, para él Inoo noe ra más que un famoso pianista.
Yuto miró a Daiki preocupado, conocía la historia de su amigo y pensaba en como el corazón de este debía doler, él había tenido suerte, Kamenashi lo había rescatado al enterarse de su "profesión", pero la historia de Daiki con Inoo fue totalmente diferente.
Yuto iba a apagar la televisión pero Daiki lo detuvo y negó con la cabeza.
- ¿Estas bien? - susurró Yuto - ¿Seguro que no quieres que...?
- Está bien Yuto - Daiki suspiró - debo superarlo algún día ¿no es así? - y luego miró de reojo a Yamada - además Ryosuke no lo sabe...
Yamada seguía metido en la entrevista mientras Kame la miraba desinteresadamente.
- Bueno, cuéntanos sobre tu mayor éxito - hablaba la presentadora - ¿Qué te motivo a componer "Sonata para un gato callejero"?
Yuto abrió mucho los ojos al escuchar el nombre de la canción.
- Bueno - comenzó Inoo el cual estaba sentado en el sillón del estudio con un elegante traje gris- no puedo revelar mucho sobre el tema, solo que está inspirada en una persona...
Yuto abrió aún más los ojos y miró a Daiki quien observaba fijamente la televisión apoyado en el mesón de la cocina, observó entonces sus ojos llorosos, observar a Kei a través de una pantalla le era demasiado doloroso, el solo recordarlo le era doloroso. Sin pensarlo dos veces Yuto vertió un poco de aceite hirviendo en su mano.
- ¡AAAAAAHH! - gritó de dolor y llamó la atención de todos.
Kamenashi saltó de su puesto y fue corriendo a ver a Yuto, y rápidamente abrió la llave del agua fría del lavaplatos y cogió la mano de Yuto para enfriarla con el agua.
Yuto miró a Daiki y le hizo una seña para que fuera al baño.
- Voy a buscar un botiquín - habló alto Daiki y se fue corriendo.
Llegó y se encerró en el baño dejando que las lágrimas tan ardientes como el aceite se deslizaran por sus mejillas; le debía otro favor a Yuto.
Kame sostenía con ambas manos la mano de Yuto, el agua mojaba las tres manos. Se miraron por un tiempo muy prolongado en silencio, hasta que Yamada los desconectó de su mundo paralelo cerrando la llave de agua.
- Ahora hay que vendarle - dijo con tono molesto.
Daiki llegó en ese momento con el botiquín, se había enjuagado la cara y ya no quedaban rastros de que había llorado. Yamada se apresuró y tomó el botiquín para vendar a Yuto. Por alguna razón la mirada entre Yuto y Kamenashi le había molestado de sobremanera.
- Mejor será que me vaya, ya se hace tarde - habló Daiki.
- Yo voy a dejarte Dai-chan hasta la estación - Yuto se ofreció inmediatamente.
Los chicos salieron rápidamente y caminaron alrgo rato en silencio.
- No lo has visto aún...
- No Yuto, y si lo viera no sé que haría...
- ¿Sabes? - Yuto se detuvo en su caminar - creo que la canción que escribió es para ti...
- ¿De qué hablas? - Daiki se volteó para mirar a Yuto.
- El título, solo tú pareces gato.
Daiki recordó las palabras de Inoo "los gatitos no lloran" y el corazón se le apretó.
- Y - prosiguió Yuto - callejero es obviamente por...
-¡No digas eso! - Daiki gritó - él no compondría una pieza tan linda para mí...
- ¿La has escuchado?
- Sí, y es lo más bello que he escuchado en mi vida.
- ¿Quieres verlo?
- No, solo quiero cerrar la herida Yuto.
Daiki suspiró y luego miró serio a Yuto.
- Y si tú no quieres tener una herida igual de profunda entonces debes aclarar tu corazón también, nos vemos.
Daiki se subió al metrotren antes de que Yuto lograra articular palabra. Yuto sintió un balde de agua fría caer sobre él cuando Daiki disparó sus palabras, e inconscientemente observó su mano vendada. Recordaba las manos de Kazuya sobre las suyas en el agua y recordaba también las manos de Yamada sobre las suyas entre vendajes.
Se dirigió de vuelta a su hogar pensativo, entró en silencio y en su estado pensativo fue directo a su dormitorio, ya era tarde y una noche con su almohada de seguro lo ayudaría a aclararse y comprender las palabras de Daiki, o al menos a dejar de pensar en ellas unas horas; antes de cerrar los ojos definitivamente hecho un último vistazo a su mano herida.
Daiki se levantó temprano al día siguiente, iría a casa de Yuto a disculparse por su actitud fría del día anterior. en la estación compró unos pastelillos con fresas para llevarles, pues sabía que a Yamada le encantaban y que a Yuto no le desagradaban.
Eran 10 estaciones para llegar al periférico sector dónde vivían Yamada, Yuto, y Kamenashi. Las primeras 7 estaciones Daiki las recorrió de manera normal, sin embargo al llegar a la 8va su tranquilidad se vio afectada. Su cuerpo se tensó y su temperatura corporal bajó, cualquiera diría que había visto una aparición sobrenatural, pero no era eso, más bien lo que Daiki veía en estos momentos era a un chico mas que reconocible debido al gran número de fotografías existentes de él en los medios masivos de comunicación, un chico que Daiki conoció muy bien. Estaba en shock, Inoo se encontraba frente a él, entrando al vagón con la misma elegancia de siempre, observándolo igual de sorprendido.
¿Era una broma acaso? El día anterior había llorado tanto por él y se había prometido olvidarle y la mañana siguiente se lo encontraba en el metro. Sus piernas temblaron y dejo caer la bolsa con bocadillos al suelo, entonces corrió hacia al puerta de salida antes de que esta cerrara pasando por un lado de Inoo, este por su parte en un rápido movimiento cogió la bolsa de Daiki y salió del vagón justo en el momento en que este anunciaba que las puertas se cerraban mediante un sonido.
lunes, 5 de julio de 2010
Boku no atarashii Love [ cap 4 ]

Aquel día me desperté más temprano de lo normal, así que tenía todo el tiempo del mundo para arreglarme… pero como no soy chica, no necesite demasiado, así que en 20 minutos ya estaba listo para ir a mis torturas diarias, y con tiempo de sobra.
Salí de mi habitación rumbo a la sala de torturas, pero extrañamente aquella puerta frente a la mía, tiene un magnetismo único que me hiso voltear a ella y pararme de nuevo frente a esta.
Sabia que esa era la habitación de Yuto... creo que lo sabia mejor que nadie... estuve tan tentado a tocar, después de todo sabía que no me haría nada, ni un mal gesto, ni me gritaría un insulto... por lo menos en estos momentos de nuestras vidas no lo haría.
Levante mi mano decidido a tocar aquella puerta, sin embargo no lo hice así, cuando estaba a punto de tocar me arrepentí y mejor seguí mi camino a mis torturas diarias, pero antes de bajar las escaleras me regrese y cruce el otro pasillo, parándome frente a la habitación de Chinen y tocando la puerta de esta con gran facilidad.
*- CHINEN!!, VAMOS A CLASES!!. -Le grite mientras tocaba fuerte, y la puerta me fue abierta por Chinen-.
*- Yama-chan!, aun no estoy listo. -Me dijo algo nervioso-. Mejor te alcanzo en el salón ne?
*- Anda Chinen!, te espero!, voy a entrar. -Había decidido esperarlo-.
*- NO!... enserio, te alcanzo en el salón. -Algo extraño pasaba con él, estaba demasiado nervioso y no me dejaba entrar a su habitación-.
*- Oh!, anda Chinen!!, déjame entrar!!.
Soy demasiado curioso, tenía que ver porque Chinen no me dejaba entrar, así que empezó a empujar la puerta, hasta que por fin logre abrirla encontrándome con una de las escenas que traumaría aun más mi vida.
Takaki estaba vistiéndose y Chinen al parecer ya traía el uniforme
*- Oh...ammm... este... -No debí de haber entrado a aquella habitación-. eh... Buenos días Takaki-kun
*- Bu-buenos días Yamada
*- Bueno... ehh.. jejeje... Te espero en el salón Chinen. -Le dije con una sonrisa tonta y rascándome la cabeza-.
*- Ya te lo había dicho. -Me dijo con la cabeza baja-.
*- Vamos!, no te preocupes... es normal. -Le dije no tan convencido y salí corriendo de ahí-.
Enserio debía de trabajar en mi "Curiosidad Humana", era demasiada y esto me llevaba a tener muchos traumas mentales, de los cuales, parecía que se había hecho de ley, que los causantes fueran Chinen y Takaki.
Llegue al salón de clases y tuve una de las más grandes sorpresas de mi vida, algo que en lo que llevaba en aquella prisión jamás lo había podido ver, pero como dicen "Siempre hay una primera vez", Yuto estaba ya en el salón, platicando con algunos chicos... eso era raro, el jamás llega temprano... el jamás había platicando con otras personas que no fueran Takaki y Chinen... y creo que yo.
Me acerque a mi escritorio, pasando de largo aquellos chicos que conversaban con Yuto
*- Buenos días. -Dije en voz muy baja-.
*- Ryosuke!, Buenos días!!. -Me saludo Yuto animado, raro en él y acto seguido de ello, me tomo de la cintura y me recargo en su cuerpo, recargando su barbilla en mi hombro.
*- Ah, y les decía, siempre si compre el disco. -Yuto les decía a los chicos, quienes no parecían nada sorprendidos con la actitud de Yuto, en cambio yo estaba con los ojos bien abiertos.- Pero la verdad, creo que debí de haber comprado mejor el DVD, el disco es bueno, pero el DVD tenía el making off
*- Oh si!, oí eso!, creo que también venia una entrevista no?. -Preguntaba Fujioka, un chico de la clase-.
*- Si!, por supuesto!, que esperabas!!. -Afirmaba Kurasawa, otro chico de la clase y entonces los tres comenzaron a reír-.
*- Tu qué opinas Ryosuke. -Me pregunto Yuto, pegándome más a él-.
*- Yo... yo... -Trataba de asimilar aquella situación-. ... yo... no... No sé de lo que hablan...
*- ah, perdón, hablamos del disco de Pigstar. -Me dijo Yuto al oído-.
*- ... ah?, yo... eh?... no... -Los otros chicos soltaron una pequeña risa-.
*- Vamos Nakajima!, hahahaha, haces que Yamada se intimide hahahaha. -Se reía Kurasawa-.
*- Si hahaha, no está acostumbrado hahahaha
De que hablaban!!!... se burlaban de mi?!, que, qué demonios pasaba?!!, ya me había enfadado.
*- Suéltame Yuto!. –Le dije mientras me soltaba de su agarre-.
*- Problemas, mejor vámonos. –Le dijo Kurasawa a Fujioka y se lo llevo de ahí-.
Yo me senté en mi escritorio con cara de pocos amigos
*- Te has molestado. –Me pregunto Yuto, yo solo lo ignore mientras cruzaba mis brazos y minutos después llego el profesor-.
Estuve prestando “Atención” en clases, pero sentía las miradas de Yuto clavarse en mi espalda y no estaba dispuesto a voltear… de cierta forma me molesto un poco que haya tomado esa actitud frente a esos chicos, yo no soy un objeto al cual exhibir o al cual marcar… y ahora me estaba tratando de acostumbrar a la idea de que un chico me gustara, y eso solo hacía que sintiera demasiada presión.
A la mitad de la clase de francés mi móvil sonó
“Te has molestado?... no sé porque… pero… creo que no fue mi intención, perdóname.”
Yuto era el remitente de ese mensaje, yo solo vi el mensaje y volví a cerrar el móvil ignorándolo por completo, a los pocos minutos llego otro.
“Enserio… no se que fue, pero créeme, si no me lo dices menos lo sabré, aun no soy telepata… de verdad, perdón sea lo que sea”
Hice lo mismo que hace minutos, lo leí y cerré el móvil, para que después llegara un tercer mensaje…
“PERDOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOON, anda ya dime que fue… ok?”
No conteste ni uno solo de sus mensajes, después llego la hora del almuerzo y Salí solo del salón para ir a perderme por la prisión un rato, cuando fui jalado al armario del conserje, por un momento me asuste, pensando tal vez en que fuera lo mismo que aquella ocasión, pero al ver que mi “atacante” había sido Yuto, me tranquilice
*- Que te pasa?. –Le dije algo molesto, pero él me pego a la pared, mientras de la misma forma el se pegaba a mí y trataba de besarme pero yo me saque un poco-. Suéltame Yuto!. –Pero el solo me volvió a pegar a aquella pared poniendo su peso sobe mi-. Suéltame!, me haces daño!.
*- Tu… e has ignorado y evitado…
*- Yo no… te lo estas imaginando!, ahora suéltame me lastimas
*- Porque no contestaste mis mensajes en clases?
*- Estábamos en clases, el profesor pudo habernos quitado los móviles…
Y de nuevo me tomo del rostro y se acerco a mí
*- Yuto… no… enserio, no lo hagas…
Y detuvo su trayecto
*- Que… tu… tu que sientes por mi?. –Me pregunto, eso me dejo paralizado y con mi corazón latiendo a mil por hora, sentía que se saldría de mi pecho-. Esa ocasión… yo… no te oí decir algo… y… -se rio-… quisiera… oír tu respuesta
*- Yo… -Mi corazón esta quemándose, latiendo y latiendo, lo sentía casi en la garganta-. Yo no… -baje mi cabeza-. No lo… se.
Lo sentí alejarse de mí y a una parte de mi le gusto… pero la otra sintió un pánico horrible.
*- Ya veo. –Me sonrió-. Te… presione demasiado. –Se acerco y beso mi mejilla-. Perdóname.
Después de eso se dio la media vuelta y salió del armario del conserje, mientras yo… estabas más confundido que un zapatero haciendo una neurocirugía…
Me quede unos minutos más ahí… después cuando lo creí conveniente Salí, el hambre se me había quitado, así que me fui a las bancas que estaban en los jardines del colegio y me senté, pegando la cabeza a la mesa y escondiéndola en mis brazos, cuando oí la voz de Chinen.
*- Yama-chan!... podemos hablar?
*- Si. –Le dije sin levantar la cabeza de la banca-.
*- Lo que viste en la mañana… bueno… es… que… yo y Takaki…
*- Si, Chinen, lo sé, no te preocupes, no suelo juzgar a la gente… aparte, si te sirve de consuelo, se puede decir que yo también salgo con un chico… aunque… ya no lo sé…
*- Con Yuto no?
*- Yo… yo… para que negar
*- Lo sospeche. –Me dijo riendo-. Bueno, Takaki no ha llegado, se está tardando y quería comer con él, así que espero que no te importe que lo espere acá
*- Si, haz lo que quieras, yo… estoy pasándole ondas cerebrales a la mesa. –Le dije, ya que aun seguía con la cabeza recostada en ella-.
*- Que gracioso Yama-chan…
Lo menos que quería ser era gracioso… aunque… tal vez… el, me ayude… así que me decidí a preguntarle algo a Chinen, después de todo, vivíamos situaciones similares se podría decir…
*- Chinen!... te puedo hace una pregunta. -Dije levantando mi cabeza de aquella mesa-.
*- Claro Yama-chan!
*- Cuando tu... tu... empezaste... empezaste a salir con Takaki, que tanto tardaste en... en... no sé cómo explicarlo!!!
*- Como tarde en... asimilar?
*- SI!, eso!, en asimilar que salían!, en asimilar que estabas con un... chico
*- Te sientes raro?, presionado?
*- A-algo
*- Sientes que tu mundo era perfecto y que luego llega una persona totalmente ajena a él y lo invade... pero... aun cuando te sientes invadido, sientes que necesitas esa invasión... que aquel forastero poco a poco se ha vuelto parte de tu mundo... y que tal vez... te da cierto coraje que tu mundo ya no sea solo tuyo, que ahora tienes a alguien más en el...
Había descrito mi situación a la perfección!!, ni siquiera yo lo pude haber dicho con aquellas palabras idóneas!
*- Eso es exactamente lo que siento!!... te sentiste así?
*- No. -Me dijo con una sonrisa-. Yo no... Pero... Takaki si...
*- Eh?... cómo?, no era Takaki el que te pidió salir?
*- No hahaha, las cosas simplemente se dieron por si solas... pero... sabes... quieres que te sea sincero?
*- Por supuesto!
*- Tengo mis esperanzas puestas en ti
*- A que te refieres?
*- Después de que Keito murió... Yuto cayó en una enorme depresión, no salía, no comía, no hablaba, se encerró en su mundo, su dolor era demasiado... tanto que... nos alcanzo a Takaki y a mi... no soportábamos verlo tan decaído, tan demacrado, no nos dejaba ayudarlo... pero, poco a poco fue cambiando, a los meses ya nos hablaba mas, incluso salía con nosotros, sonreía... pero sabes?, su sonrisa era frívola, vacía, sus ojos...
*- Eran tristes y llenos de una misteriosa soledad... -Dije-
*- Si... El seguía encerrado en su mundo, en donde todo murió el día que Keito fue enterrado... pero después, después llegaste aquel día... y aun cuando tuvieron sus enfrentamientos.... Hoy que lo vi, en clases, participando y hablando con todos me di cuenta de que Yuto había vuelto, aquel Yuto que había conocido con Keito volvió
*- "El Yuto de Keito... de... Keito". -Pensé-.
*- Era el mismo de hace dos años... lo sacaste de su depresión...
Yo solo sonreí
*- Ne, Chinen, fue muy lindo lo que dijiste... me dijiste "Premio de consolación", de la manera más linda que alguien lo haya podido decir
*- Eh?!, no, me mal interpretaste yo no...
*- No, tienes razón... ahora... iré a... a perderme un rato. -Le dije levantándome de la banca y yéndome más lejos de los jardines del colegio-.
*- Yama-chan!!, espera!!, no es así!!!
Lo oí gritarme pero yo solo corrí, mientras un extraño nudo comenzaba a asfixiar mi garganta, me aleje demasiado de aquel lugar, y me vi casi en los límites de los jardines del colegio, así que sintiéndome un poco más seguro me senté en el suelo y comencé a llorar.
*- Genial, ahora lloras Ryosuke. –Me dijo riendo y limpiando mis lágrimas-. Esto era más que obvio baka!, después de todo, es verdad eso de que no puedes ganarle a un fantasma…
Estuve un buen rato ahí, llorando… hasta que las lágrimas dejaron de salir solas… después se pudo oír a lo lejos el timbre del fin de las clases y yo me quede ahí un tiempo más, meditando la respuesta que había llegado a mí.
Como a la media hora de meditar oí la voz de alguien
*- Con que acá estas. –Era Yuto, y al ver que era el volví mi vista a la nada ignorando por completo su presencia hasta que se sentó a un lado mío-. … Se lo que estas pensado
*- A que te refieres. –Le dije sin verlo-.
*- Chinen vino a hablar conmigo, me conto… y, no es verdad, no eres mi premio de consolación, no importa lo que digan los demás, tú me gustas, enserio me gusta, por ser diferente, por ser honesto… por eso te tomo enserio, por eso me enamore de ti.
Yo solo me reí y sin voltear a verle respondí.
*- Que bien… pero, no puedo estar contigo. –Oí su voz de sorpresa-.
*- EH?, que?, pero… que no escuchaste lo que acabo de decirte?
*- No puedo Yuto
*- Oye pero. –Le interrumpí-.
*- No puedo ganarle a Okamoto Keito… él, el fue alguien muy importante para ti, te dio tantas cosas, aprendiste tantas cosas, lo amabas… y yo, yo que te puedo dar?, apenas puedo conmigo mismo, soy un imán de problemas.
*- Pero que estás diciendo. –Me dijo riendo, sin embargo mis lágrimas volvieron a hacerse presentes-.
*- Soy, soy una real molestia.
*- En verdad eres un inmaduro.
Me dijo mientras se levantaba y yo solo abrase mis piernas y apoye mi cabeza en ellas para llorar cuando…
*- KEITO-CHAN!!!. –Grito Yuto a la nada-. Me he enamorado de Yamada Ryosuke!!!.
Yo me sorprendí y rápido voltee a verle.
*- Pero… pero que dices?. –Dije aun con los ojos cristalinos-.
*- Keito!!, siempre pensé en ti!, las 24 hrs de cada día!!, durante casi dos años!!, y luego comencé a pensar en el!!!, creí que esto jamás pasaría!!, pero ya no solo pienso en ti.- seguía gritando Yuto-. Yo creí que toda la vida Keito-chan siempre estaría en mi corazón!!!, así que lo siento Keito-chan!!!!, me he enamorado de nuevo!!!, de alguien muy especial!!!, el es molesto!!, cínico!!, le gustan los problemas!!, es torpe!!!, pero, el es lo más importante para mí!!!!, en realidad siempre te ame!!!, pero ahora lo amo a él!!, así que, daré un paso hacia adelante!!!... Y, si no es mucho pedir!!, has que él me acepte!!!!!!. –Dijo mientras me veía-.
*- BAKA!!. –Le grite mientras me levantaba lo más rápido que podía y me abrazaba a él, cayendo los dos de nuevo al suelo-. Eres un idiota!!, no tenias que hacer eso!!. –Dije escondiendo mi rostro en su pecho-.
*- Sabes?. –Me dijo mientras correspondía mi abrazo-. Lo mejor de ti es que… has curado mis heridas… pero, lo malo, aun más malo que ser un inmaduro, un cínico, un torpe caprichoso, es que… me has hecho adicto a ti.
Sentí como si mi corazón fuese a quemarse y a salir de mi pecho para hacer una fiesta.
*- Ahora, hay que levantarnos de acá. –Me dijo mientras se ponía de pie y me ayudaba a mí a hacer lo mismo-.
*- Yo no… yo no quiero que olvides a Keito. –Le dije limpiándome los restos de lágrimas-. Come todos los días en la azotea, cumple cada promesa que tenias con el… yo mientras, me esforzare. –Le dije sincero levantado la vista y viéndolo con determinación-.
El solo me sonrió y tomo mi rostro con sus manos, acercándolo a él para después besarme, me sentí tan bien, de una forma u otra yo también me había hecho adicto o dependiente de el, después de que dejo de besarme, sentí una brisa demasiado helada pero agradable y traía consigo un aroma a fresas.
*- Y esa. –Me dijo-. Es la forma de Keito de decir que está de acuerdo. –Me sonrió de nuevo y después tomo mi mano-. Ahora vámonos porque tengo hambre~.
Enserio?, era la forma de Okamoto de aceptarme?... será?... por si o por no…
*- “Arigato Okamoto-kun” . –Pensé mientras me dejaba guiar por Yuto-.
*- De nada, solo cuídale bien. –Oí esa oración perfectamente, así que voltee buscando al dueño de aquella voz, pero no había nada-.
*- Escuchaste eso Yuto?. –Le pregunte-.
*- Que?
*- Na-nada. –Dije con una sonrisa idiota-. Fue, solo el viento
*- Ahh… bueno, te decía, también tengo antojo de un helado, quieres helado?
Así llegamos hasta el colegio de nuevo y Yuto no soltaba mi mano, eso me estaba avergonzando, muchos en el colegio se nos quedaban viendo, algunos con cara de burla, algunas chicas asustadas y otras de la tribu de mi prima, que parecían vernos emocionadas, estaba a punto de soltarme del agarre de Yuto, pero luego vi su cara, tenía una linda sonrisa en ella… así que…
*- “Estará bien que presumamos un poco?”. –Pensé mientras tomaba mas fuerte su mano y al igual que el sonreía-.
Los días pasaron y la presión que sentía se redujo un poco, aun me avergonzaban cosas que Yuto hacia, como que me abrazara demasiado o hablara cerca de mi oído mientras estaban más personas alrededor de nosotros…
También me había dado un duplicado de las llaves de su habitación, para que yo pudiera entrar cuando quisiera… de cierta forma sentí la necesidad de yo también darle un duplicado de las mías… eso también era vergonzoso… sentía que en cualquier momento Yuto seria capas de comprar un helecho y decir que sería “El helecho de nuestro amor”….
Aquel día cuando salimos, quede con Yuto para estudiar matemáticas en su habitación. En eso estábamos cuando se me hecho enzima acorralándome entre la pared y espejo que tenía en su habitación.
*- Yuto!!, no puedes estar tranquilo?!!
*- Es que… te vez tan lindo con tus anteojos puesto, que es inevitable no saltarte enzima Ryosuke~… y ya me aburrí de estudiar matemáticas, ahora mejor vamos por anatomía!. –Me dijo sonriendo-.
*- No, estás loco!!
*- Anda!
*- NO!. –Dije tajantemente-.
*- Bueno~… pero… me quieres?, porque yo si te quiero, aunque te enojes, y te pongas en tu papel de profesor con gafas regañón~
*- Ya!, enserio, haces que me avergüence!!. –Le dije a Yuto mientras me escapaba de su agarre y me quitaba las gafas-.
*- Pero si no hay nadie que nos vea!.
*- Igual, no.
La verdad era que no estaba listo!, no sabía qué hacer en esos casos!, si, está bien que nos hayamos besado y que aquella vez en las duchas haya pasado todo aquello, pero no estaba listo!, ni siquiera sé si estaba listo para tener una… relación si es así como se le llama con él, él fue quien decidió todo… se que pude haberme opuesto, haberle dicho que dejara esos estúpidos juegos, pero no lo hice, no sé porque, tampoco me lo pregunten…
*- Ya, ok, pero entonces que te parece si vamos por un helado.
*- Yo.. –Fue cuando mi móvil recibió un mensaje-.
“Mi amor, chiquito hermoso, precioso, bebe gordo cachetón~, llevo abajo en el coche más de 20 minutos, si no te apuras iré por ti y te traeré a rastras de los cachetes mi amor~, te espero abajo… Tqm ♥ Momo :3”
Se me había olvidado por completo que había quedado de ir con mi prima al centro comercial, y ya estaba abajo, no era bueno que la tuviera esperando mucho tiempo, ella no es nada paciente… aparte tal vez podría tomar eso como una excusa para alejarme un poco de Yuto y ordenar mis pensamientos.
*- Lo siento, había olvidado que tenía un compromiso. –Le dije a Yuto-.
*- Compromiso?, con quien?.
No le iba a decir que con mi prima!, era vergonzoso decir que iría con ella al centro comercial, que lo más seguro era que iríamos a comprar ropa para ella, no le iba a decir que iba a andar en las tiendas de chicas…
*- Con alguien y ya me espera abajo así que, nos vemos al rato ne?. –Le dije mientras salía corriendo de su habitación -.
Baje rápido las escaleras y llegue a la entrada del colegio, donde efectivamente mi prima me esperaba, más desesperada que un niño abriendo los regalos de navidad.
*- ANDALE CACHETON APURATE!!!. –Me gritaba dentro del coche mientras tocaba la bocina del chofer desde el asiento trasero-.MUEVETE!!!
*- Ya voy, ya voy. –Le dije mientras abría la puerta trasera para sentarme con ella-.
*- Te dije que pasaría por ti en cuanto saliera de clases!!.
*- Si, si ya lo note, traes el uniforme
*- Si!, no tuve tiempo de cambiarme!, pero no te quejes, tu también traes el tuyo.
No era que nos molestara andar con los uniformes… bueno en realidad si lo era, tanto mi prima como yo odiábamos que la gente nos señalara por el uniforme del colegio en el que cada uno iba, puesto que los dos eran de “personas con posibilidades económicas”, así que odiábamos ser señalados por eso.
De lo que no me di cuenta era de que Yuto me había seguido y me había visto subiré al coche con mi prima, obvio él no sabía que era mi prima, así que saco sus propias conclusiones y desconfiando enteramente de mi, nos siguió hasta el centro comercial.
Cuando mi prima y yo llegamos al centro comercial, paramos frente a las escaleras eléctricas.
*- Bien, tenemos 4 horas y 30 minutos para conseguir un vestido, y cosas que le hagan juego. –Me dijo mientras veía su reloj-. Y, también que nos sobre tiempo para comer porque muero de hambre!
*- Ok. –Le dije para después subir las escaleras eléctricas-.
Visitamos la primera tienda, la segunda, la tercera y así nos seguimos hasta visitar la octava tienda.
*- Apúrate Momo!!, tengo hambre!!. –Le gritaba a mi prima que estaba en los probadores de la tienda-.
*- Ya voy!!, a ver, como me veo con este?. –Me dijo poniéndose frente a mí con un vestido azul algo volado y corto que se le veía bien-.
*-Pareces Lechuga de mercado. –Le dije ya fastidiado por haberla visto con tantos vestidos que usaría para no ser que-.
*- Enserio?!. –Me dijo con voz enfadada-. Ya entonces le llamare y le diré que no iré!!. –Me dijo para después meterse corriendo al probador, yo no le tome importancia, parecía un capricho de niña rica-. Vámonos. –Me dijo saliendo del probador con el uniforme puesto y limpiándose las lagrimas-.
*- Oye!, porque lloras?
*- No lloro, es solo que me pique los ojos con los holanes!.
La verdad… no le creí!, yo daba mejores excusas que esas…
*- Momo!. –Le dije antes de que saliera de la tienda-. Para que querías el vestido?
*- Para una reunión familiar.
*- Una reunión familiar?, y porque yo no estoy buscando ropa para ponerme?
*- No idiota… no de nuestra familia…
*- Entonces de que familia?
*- De… de… hay ya!, iré a la casa de mi profesor de literatura!!!. –Me dijo de una-. Ya listo lo dije…
*- De?, jajajajajajaja… no que no te gustaba?!, ahora hasta su casa iras!, y buscas ropa para ponerte!, y me sorprende de ti porque eres de esas a las que no les gustan los compromisos, porque no sé si tu sepas, pero ir a la casa de alguien a una FIESTA FAMILIAR!, es un compromiso. –Le dije burlándome-.
*- CREES QUE NO LO SE!!. –Me grito llorando, eso me sorprendió, nunca la había visto así-. Crees que a mí tampoco me sorprende… ya no sé ni lo que estoy haciendo, yo no soy así…. Y, cuando mas necesito el apoyo de mi primo… él se burla de mí. –Me dijo limpiándose las lágrimas-.
*- Oh, Momo-chan!. –Le dije mientras la abrazaba-. No llores, debiste decirme eso antes.
*- Te ibas a burlar, pero aun así lo hiciste. –Me dijo abrazándome-.
*- Ya, tonta, no está mal que vayas a esa cosa familiar, al contrario, eso significa que ya no serás mamá soltera, tendré un papá que sabe de literatura~. –Le dije aguantándome la risa-.
*- Idiota!, no soy tu madre. –Me dijo pegándome, pero sin dejar de abrazarme-.
*- Solo cuando te conviene eres mi madre!...ahora compra ese vestido azul, se te veía lindo y a mi papá que aun no conozco le gustara mami~.
*- Enserio?, ok, iré por el… pero… DEJA DE DECIRME MAMI!!!
Así mi mamá prima, compro aquel vestido, y por fin fuimos a comer, estábamos ya por el postre…
*- Dame de
tu fresa. –Le dije queriéndole quitar la fresa de su pastel-.
*- Si tu me das los cuadritos de chocolate del tuyo. – Y empezó a quitarme los cuadritos de chocolate-.
*- Oye!, no todos!, le quitaras el sabor!. –Y así comenzamos a pelear con los tenedores en los platos, y logre quitarle los cuadritos que ella me había quitado, pero después e tomo de las mejillas-.
*- Si tú me quitas la fresa yo te quito los chocolates, así es la ley de la vida!.
*- Ok, ok, pero deja de apretarme las mejillas, no puedo hablar. –Le dije lo mejor que pude-.
*- Hay no!, te ves tan bonito, así todo cachetón, hay que bonito bebe cachetón!, a ver, quien lo quiere!, quien quiere a este cachetón rosita!.
Entonces un golpe en la mesa interrumpió los cariños vergonzosos de mi prima
*- Si, quien quiere al cachetón rosita, Ryosuke!.
*- YUTO… -Dije sorprendido de verlo ahí-.
*- Nada, solo quiero saber quien quiere al “cachetón rosita”, y creo que esta estaba por decirlo no?. –Vio a mi prima con odio-.
*- Oye, yo no… -Trata de hablar mi prima-.
*- Cállate!!, a ti nadie te ha pedido opinión alguna o si?
Mi prima solo abrió sus ojos como platos.
*- Oye tampoco le hables asi!. –Le dije poniéndome enfrente de mi prima-.
*- Ah, ok, ya entendí. –Dijo dándose la media vuelta-.
*- No es lo que tu estas pensando!!.–Le grite-.
*- Y piensas que te crea?. –Dijo volteando hacia a mi-. Te vi subirte a su coche, te vi acompañándola a todas las tiendas!, incluso la abrazaste!... qué?, para esto solo hay dos explicaciones, o estas con ella… o trabajas de Host… y de la segunda no tienes necesidad.
*- Nos seguiste?!
*- No trates de cambiar el tema Ryosuke!
*- No me tienes confianza…
*- Confié en ti… pensé… pensé que eras diferente, que eras lo que yo necesitaba… pero… me equivoque, eres igual o peor que todos, jamás debí de… tomarte enserio. –Dijo para después irse de ahí-.
*- Bien… -Dije en voz baja y aguantándome las ganas de llorar-.
*- Yama-chan. –Me dijo mi prima-.
*-… quieres que te acompañe a buscar algo más?...
*- Estas bien Yama-chan?. –Me dijo mi prima preocupada, yo solo subí la mirada al techo para que mis lágrimas nos salieran-.
*- No, Momo-chan, no estoy bien, así que si no te importa, me voy. –Le dije mientras salía corriendo de ahí-.
*-*-*-*-*
Yamada había salido corriendo del lugar dejando ahí a su prima preocupada y a Yuto con aquellas malas suposiciones.
*- Ahh!, que hago?!, con Yama-chan o con Nakajima?!. –Pensaba Sumomo contrariada-. Ya, con Nakajima y el tendrá que arreglar las cosas con el cachetón… pero ahora donde demonios se metió Nakajima?!
Sumomo busco a Yuto por todo el centro comercial, incluso le pregunto a unas cuantas personas, dándoles las pocas señas que recordaba de aquel chico, pero por su altura no era difícil ser reconocido, así que por fin alguien le dijo que lo había visto rumbo a los sanitarios de chicos, así que fue a buscarlo haya.
Yuto había estado metido en un cubículo del sanitario de chicos desde que dejo a Yamada con aquella chica en la sección del comedor, estuvo tratando de tranquilizarse algunos momentos, se había puesto demasiado celoso, y ni siquiera había dejado a Ryosuke que le explicara la situación…
*- Pero es que todo estaba claro… no había nada que explicar, ya Yuto, simplemente… esto fue un error… olvídalo y sigue tu vida…
Se daba “Ánimos” a sí mismo, después de unos minutos más, decidió salir de aquel cubículo, viendo a aquella chica sentada en los lavabos del sanitario, tratando de ignorarla.
*- My life~ will never be the same~. –Cantaba la chica mientras veía a Nakajima acercarse a los lavabos abriendo uno de estos y comenzando a lavarse las manos, pero justo cuando estaba por secarlas puso su pie sobre ellas evitando que él las moviera-. Pensé que no saldrías del cubículo, hasta pensé que te habías ido por el inodoro~…
*- Me volviste a ensuciar las manos. –Dijo Yuto enojado-.
*- Estas en un lavabo, vuélvelas a lavar y listo
*- Si quitaras tu pie…
*- Oh, sí perdón, lávate las manos. –Yuto volvió a lavarse las manos fastidiado de ver a la chica que hace unos momentos estaba había estado con Ryosuke, no quería hacerle nada, no era de esos que se pelearan con mujeres o algo así, así que se termino de lavar las manos y quiso salir de ahí pero Sumomo se lo volvió a impedir.
*- Se te ofrece algo?!. –Le dijo Yuto viéndola con un odio que trataba de controlar de alguna forma u otra-.
*- Si. –Le dijo la chica con una sonrisa-. Pero… desde aquí no puedo, te harías dos pasos para atrás?
Yuto solo la vio mal
*- Ok, ok, yo me hare dos pasos para atrás. –Así Sumomo retrocedió esos dos pasos y antes que nada se reverencio antes Nakajima-. Mucho gusto Sumomo YAMADA a tus ordenes.-Dijo remarcando su apellido antes de darle una bofetada a Yuto-. Esa es por hacer llorar a Yama-chan, y esta. –Dijo dándole otra-. Es por haberme callado en hace un rato.
Yuto solo se tomo la mejilla y la vio demasiado molesto
*- PERO QUE TE PASA?!!
*- NO!, que te pasa a ti!, llegas me callas, le hablas así a mi primo y lo haces llorar!, esto te lo tienes más que merecido!!!
*- Pero… pero de qué demonios estás hablando?!!!, tu primo?!, estás hablando de Ryosuke
*- Bravo!!, tenemos un ganador!!, claro que es mi primo “Sr. Vengo y armo un escándalo sin importarme el entrono de los demás seres humanos en el ecosistema!!”
*- Si… si eres su prima… hablan igual
*- Y que pensaste que digo mentiras. –Dijo cruzando sus brazos-.
*- Yo… yo… PERO PORQUE EL NO ME DIJO NADA?!
*- Dios… y todavía preguntas?!, llegaste, gritaste, insultaste y te largaste!!, no dejaste ni que mi pobre bebe te explicara la situación!!
*- Yo… pero es que… en el colegio… y luego en esa tienda el te abrazo!!
*- Y que tu no abrazas a tus primas cuando lloran?!!!... o a alguien mientras llora!!...
*- Yo… AHHH, pero que hice
*- Una estupidez~…
Yuto solo bajo la cabeza, enserio había metido la pata y hasta el fondo
*- Y con lo que mi primo te quiere!!, porque déjame decirte Nakajima
*- Sabes mi nombre?
*- A ese punto voy, que para que mi primo me hable de ti, es porque eres importante para el!
*- Te… te conto de mi?
*- TODO, y cuando digo todo… es TODO…
Yuto se puso rojo ante eso
*- Ya vale, no te pongas así, yo no juzgo ni nada… pero si no haces que mi primo vuelva a tener una sonrisa en el rostro cuando habla de ti… te voy a matar Nakajima!!.
*- Ya, ok, entiendo.
*- Entonces que haces acá!, ve a arreglar las cosas con él!!
*- Ya, si ok!!. –Yuto salió corriendo del sanitario dejando a Sumomo ahí-.
*- Lo que una tiene que hacer para que su primo este feliz. –Entonces Yuto volvió a entrar al sanitario corriendo-.
*- Perdón por haberte gritado Sumomo!
*- Ándale vete!!!!
*- Si, si eso. –Dijo volviendo a salir corriendo de ahí-.
*- Hombres~. –Dijo mientras salía del sanitario y veía a Yuto correr por el pasillo-. Maldito de mi primo no tiene malos gustos jajajajajajaja, lo molestare con eso la próxima vez~
*-*-*-*-
Ya tenía un buen rato de haber llegado al colegio… durante el camino había llorado, en realidad e había afectado de sobremanera las palabras de Yuto…
“Jamás… debí tomarte enserio..”
Era la oración que iba y venía en mi cabeza, retumbando y taladrando cada parte de ella…
Fui a mi celda a recluirme por voluntad propia… pero no evite ver hacia su habitación, toque mi bolsillo y ahí se encontraba aun la copia de la llave de aquella habitación que Yuto me había dado hace días…
Voltee a ambos lados por el pasillo para asegurarme de que nadie viniera por él, después de ver bien, tome tembloroso aquella llave y la metí en el cerrojo para después girarla dos veces y abrir la habitación de Yuto…
“Allanamiento de morada” seria lo nuevo que se vería en mi largo historial criminal.
Entre a aquella habitación… y todo estaba como en la mañana, cerré la puerta tras de mí y de nuevo las lagrimas se apoderaron de mis ojos y comenzaron a caer por si solas, en ocasiones haciéndome un poco borroso el camino… Me acerque a la cama de Yuto y tome una de sus almohadas, abrazándome de ella y llorando ya más libremente.
*- Perdóname Yuto… no quería que te volviera a pasar lo mismo… pero… tu… tu no me diste oportunidad de explicar… de… de explicarte que… no… no era lo que pensabas…. –Tome con fuerza la almohada y la golpee contra la cama-. Eres un tonto que no espera respuesta!!, porque Yuto!!, porque!!, porque me duele tanto!!, yo no tuve la culpa!!.... –Me tranquilice un poco-. Pero… tu cara… tus palabras… me hicieron daño!!... PORQUE!!!
Volví a tomar aquella almohada…
*- Me dolió… me dolió ver tu cara de nuevo tan fría… ya… ya me había acostumbrado… a…a tu sonrisa. –Decía entre sollozos, así estuve durante unos minutos, tratando de entender el porqué de mi dolor, el porqué de no haber querido escucharme, cuando la puerta de la habitación de abrió de nuevo, entrando por ella Yuto-.
*- Ryo… suke… RYOSUKE!. –Al oírlo me sobresalte y me levante rápido de aquella cama tirando la almohada al suelo-.
*- Yo… yo… lo siento… pensé que… que había olvidado algo acá en la mañana… aparte… aprovecharía para regresarte la llave. –No quería verle a la cara, no por lo menos en el estado en el que yo me encontraba, así que me dispuse a irme, pero su voz me detuvo-.
*- Espera, tenemos que hablar.
*- Tenemos?... no… no quiero escuchar insultos… no hoy… ya no, mañana tal vez… hoy ya no mas…
*- No Ryosuke, no es eso. –Me tomo del brazo-.
*- Suéltame Yuto por favor.
*- Tenemos que hablar!!.
*- Ya te dije que no!!. –Y así empezamos a forcejear, yo por liberarme de su agarre y el por atraerme más a él… yo estaba algo débil de tanto llorar, de tanto gritar, así que, el termino cayendo sentado en su cama y yo sobre sus piernas dándole la espalda, situación que aprovecho para aprisionarme de la cintura-. Suéltame!!, suéltame!
*- Te dijo que tenemos que hablar!!
*- Y yo te digo que sueltes!!!. –Comencé a patalear y a manotear, pero no lograba nada-. QUE ME SUELTES TE DIGO!!!
*- TU PRIMA HABLO CONMIGO!!!. –Eso hiso que dejara de moverme-.
*- Sumo… momo-chan?.
*- Perdóname Ryosuke, debí quedarme, escuchar lo que tú y ella tenían que decir… pero, te vi con ella… durante mucho tiempo, sonreías, la abrazaste, comiste con ella, ella te hiso cariños…
*- Es mi prima…
*- Lo sé, lo sé, eso es lo peor… -Bufo un poco-. Me puse celoso de… tu prima… pero es que, pensé que me escondías algo… cuando te pregunte con quien tenias compromiso solo dijiste que con alguien… luego te veo subirte a su coche…
*- Quería que la acompañara a comprar ropa… es vergonzoso ser un chico y andar metido en tienda de chicas. –Le dije con la vista en la pared, el me sujeto mas fuerte-.
*- Perdóname… se que tal vez no lo merezca por ser un adelantado… pero sabes… tu prima me abofeteo dos veces…
*- Eh?. –Sonreí-. Dos veces?, por haberla callado y la otra por?...
*- Por… haberte hecho llorar…
*- Momo-chan baka!, no tenía que decirte que llore!!...
*- Lloraste porque me quieres?
Y ahora como diablos salía de esa?!... no estaba preparado para decir eso…
*- Ehh… será mejor que me vaya, mañana hay clases y creo que tenemos tarea y…
*- No te voy a dejar ir hasta que me perdones~. –Me sujeto aun más fuerte-.
*- Ya, Yuto!, déjame!, enserio!
*- No, hasta que me perdones…
De nuevo comenzamos a forcejear, Yuto tenía demasiada fuerza, así que no era fácil que me zafara de aquel agarre, así que en no sé qué momento, me hiso voltear el rostro hacia él y quedar a escasos centímetros de sus labios…
*- Yo… -El hablo-. … lo… -De nuevo, su cercanía, su voz, su aliento, me hicieron entorpecer-. Lo siento, pero… -se acerco más a i hasta rozar sus labios a los míos-. No… puedo estar tranquilo si se trata de ti.
Y me beso sorpresivamente, tarde unos segundos en responder pero cuando menos pensé ya le estaba correspondiendo, por un momento pensé que jamás volvería a estar en aquella situación, pensé que jamás volvería a sentir sus labios sobre los míos, su manos, sus caricias… pensar que casi las veía perdidas, hiso que una lagrima corriera por mi mejilla.
Lagrima que un beso de Yuto término borrando y luego me susurro al oído.
*- Ryosuke…
*- N-no… no susurres… con esa voz… -Le dije torpemente-. …tampoco…ahhh. –Me queje de que había mordido mi oreja-. Tampoco… me veas tan de cerca… Es vergonzoso
El solo rio por lo bajo
*- Estas temblando
*- Yo…no… -Si estaba temblando, y más aun cuando beso mi cuello y segundos después volvió a mis labios, pero ahora besándome más pasionalmente que antes, mordiendo mi labio inferior para que le diera entrada a su lengua, cosa que he de decir… hice sin dudar, me encantaban los choques cálidos de su lengua contra la mía como si de una lucha por el control se tratase, sentí sus manos aflojar y aflojar mi corbata hasta que esta cayó al suelo, seguida de mi saco…
Torpemente trata de imitar lo que el hiso y comencé a aflojar mas y mas el nudo de su corbata, si cambiar de posiciones, yo aun seguía sentado en sus piernas y el aun me sujetaba de la cintura con una mano, mientras que con la otra intentaba desabotonar aquella camisa blanca que se comenzaba a volverse muy estorbosa.
Entonces aquella mano con la que sujetaba mi cintura bajo hasta la hebilla de mi cinturón y comenzó a desabrocharlo y llevando su boca a mi cuello entre besos, lametones y succiones, que me empiezan a llevar… pero aun así oigo el sonido de la cremallera de mi pantalón al bajar, y me sacude un escalofrió al notar que su mano esta acariciando mi entrepierna por encima de mi ropa interior sin siquiera haber pedido permiso, eso me hace estremecer de nuevo, hace que mi piel se ponga en guardia ante aquellos roses.
Sin intención alguna, me resbale un poco por las piernas de Yuto sacando de su boca un pequeño gemido, que si no hubiese sido porque su boca estaba cerca de mis oídos hubiese sido totalmente silencioso, alcance a rozar un poco aquel pequeño bulto que se formaba bajo las telas de los pantalones de Yuto.
Quería volver a oír aquel sonido de los labios de Nakajima, así que volví hacer lo mismo al mismo ritmo que el acariciaba mi parte baja.
*- Ahhh. –Gemio más alto Yuto-. Ya no… no hagas más eso…
*- Pero si…
*- Du-duele…
Me interrumpió, así que yo volví a subir un poco mas y él se levanto dejándome caer en la cama, por un momento me asuste, pensé que se había molestado conmigo de nuevo, pero luego lo vi sobre mí, nos vimos por unos segundos y el volvió a besarme ahora tocando mi pecho que ya estaba libre del aprisionamiento de aquellos botones, sentí aquellas tibias maños recorrer mi pecho y posarse en mi cintura.
Después me saco los zapatos y en un poco más de tiempo ya me había sacado el pantalón, sentí el recorrido de sus manos desde mi tobillo, pasando por mi pantorrilla y deteniéndose un momento a apretar mis muslos, haciéndome gemir en sus labios por aquel acto y se separo un poco de mi.
*- Me gustan esos sonidos. –Me dijo burlón y besando mis mejillas yendo hasta mis oídos-. Pero me fascinaría, mejo dicho… Me encantaría que los hicieras mientras dices mi nombre. –Dijo mordiendo mi lóbulo y eso me hiso despertar un poco de aquella situación en la que me encontraba y trate de quitármelo de enzima
*- Yuto… espera… no…yo…detente!!.
El se sentó sobre mí.
*- Vamos Ryouske, te lo dije aquella vez, opón una verdadera resistencia y… -Se rio por lo bajo-. Déjame decirte que aquella vez estabas con más ropa que ahora.
*- Yo… no, yo, ahora… -Pero me interrumpió con un beso, que pronto se volvió más intenso-.
Sin poder discutir mas, o tal vez sin querer discutir mas aquellas acciones deje de retorcerme bajo su cuerpo, deje de retorcerme para tratar de escapar, sin embargo seguía haciéndolo por reacción a sus besos y a sus caricias, pero fue entonces cuando note lo injusto de la situación, el aun traía su uniforme completo, bueno, casi completo, porque en el trayecto de sus piernas a la cama había logrado quitarle yo la corbata.
Mientras sentía sus besos deslizarse a lo largo de mi cuello, trate de desabotonar su camisa y le oí unas pequeñas risitas, pero yo seguí en lo que estaba hasta que libere el ultimo botón, dejando al descubierto su torso, trate de tocarlo pero él se reincorporo rápidamente, quedando de nuevo sobre mi y quitando el mismo su saco y camisa al mismo tiempo y tirándolo a quien sabe que parte de la habitación.
*- Así será mejor no lo crees?. –Me dijo-.
*- Co-como quieras. –Le dije sonrojado y desviando la mirada de la parte superior del cuerpo de Yuto, para qué?, para no tener la tentación de tocar-.
Fue entonces cuando sentí una presión sobre mi entrepierna haciéndome gemir y voltear a verle algo contrariado.
*- El necesita atención. –Me dijo con una sonrisa y después me volvió a besar y así bajo esos húmedos por mi cuello, pasando su lengua por mi pecho y contorneando con ella mis pezones, haciendo que arqueara mí espalada por aquellas nuevas sensaciones que despertaba en mí y que eran tan fascinantemente maravillosas, beso mi abdomen y fue bajando hasta besar mis muslos pasando cerca de mi miembro, que aunque aun estaba cubierto por la tela del bóxer, pudo sentir la cálida respiración de Yuto sobre él.
Levante mi peso sobre mis codos, alarmado de lo que Yuto podría llegar a hacer, pero cuando pude fijar bien la vista ya era tarde, pues sentí su húmeda lengua dar un largo lametón por encima de la tela de bóxer, haciendo que miles de sentimientos explotaran en mi, después me quito el bóxer con facilidad y volvió a mi entrepierna engulléndola con su lengua, haciéndome pensar que de un momento a otro perdería la razón y que solo la locura se apoderaría de mi.
Enrollaba su lengua por toda le extensión de mi miembro y al momento de llegar a la punta ejercía cierta presión que se sentía sumamente delicioso, haciendo que arqueara aun mas mi espalda, mordiéndome los labios para no dejar salir de ellos unos gemidos estruendosos, trataba de aferrarme a algo físico del lugar, a la sabana o a la almohada, para no dejarme llevar del todo al mundo de deliciosos y maravillosos placeres, me aferre a sus cabellos, levantándome un poco de aquel colchón.
*- Ya…ya no sigas… o si no… yo… -Mi respiración era muy agitada-. … yo voy a, ahhhhhhhhhhh!. – Fue demasiado tarde, pues termine descargándome en su boca, sin embargo el trago con suma facilidad y yo volví a caer en la cama, mientras mi pecho subía y bajaba rápidamente, tratando de regularizar mi respiración-.
Yuto se acerco de nuevo a mí
*- Si no tu vas a qué?. –Me dijo en un susurro que me hiso sonrojar-. Ya te he dicho que me encantas demasiado?. –Me dijo rozando sus labios a los míos-. Y lo diré cuantas veces sea necesario
Volvió a asaltar mi boca en un pasional beso, introduciendo su lengua a mi boca, encontrándose con la mía y así poder jugar con ella, yo me abrase a su espalda recorriendo sus costados, bajando mis manos hasta toparme con las pretinas de su pantalón, haciéndolas mis guías para llegar a la ebilla de su cinturón y desabrocharlo, para después abrir el botón y bajar su cremallera, metiendo entonces una de mis manos ahí tocando aquel pedazo de carne que ya estaba por mas decir, duro.
Lo tome desde la base y comencé a recorrerlo presionado su punta al final de cada trayecto. A mí también me habían gustado los sonidos que salían de los labios de Yuto y al igual que él, pensaba que serian aun más adictivos si dijera mi nombre en ellos, y eso no tardo mucho en concedérseme.
*- Ryo-Ryosu-ke…no, no hagas eso. –Hablaba sobre mis labios-.
*- Po-porque?, porque tu si y yo no?.
Le hice ver lo injusto de la situación.
*- Tienes razón… -Me dijo mientras posaba su mano sobre la mía, y comenzaba a guiar el ritmo, cosa que no me molesto, mientras lo pudiese oír produciendo aquellos gemidos sería feliz-.
Al poco tiempo, ambos nos deshicimos de su pantalón y ropa interior, ahora el estaba desnudo sobre mí, puesto que yo aun traía mi camisa, aunque desabotonada. Sus besos, el calor de su cuerpo pegado al mío me hacían pensar que ya pronto perdería el control en mi.
Al poco rato sentí uno de sus dedos colarse por mi entrada, haciéndome gritar
*- Perdóname… no pensaba llegar a tanto, pero, no puedo estar tranquilo si no te hago mío ahora. –Me dijo-.
Yo quede atónito, no sabía que responder, quería llegar a mas, sabía que debíamos llegar a mas, para mí ya era más que obvio que él era a la persona a la que yo debía entregarme completamente, el rose de sus manos en mi piel, me hacía pensar que estaba hecha solo para él, que mis manos, mis piernas, mi lengua, mi cuerpo entero estaba hecho solo para ser tocado por él.
Sentí un segundo dedo entrar y el dolor se volvió a apoderar de mi.
*- Du-duele!. –Le dije apretando mis ojos y enterrando mis uñas en su espalda-.
*- Es necesario prepararte…
Yuto siguió moviendo sus dedos circularmente, y al poco rato ese dolor que antes sentía se había difuminado, dándole paso a nuevas sensaciones, así que comencé a demandar por más, quería más de esa sensación indescriptible pero que muchos llaman “placer”. En ese momento saco sus dedos y hice un ruido de protesta, pero después sentí la punta de su miembro en la puerta de mi entrada.
*- Se que esta es tu primera vez. –Me dijo al oído y yo asentí un poco consternado con la cabeza-. La mía no lo es… pero, de ahora en adelante, quiero que esto solo se repita contigo-. Y después de eso, penetro en mí de una sola estocada, haciendo que ambos gritáramos-.
*- ahh, no…no te muevas todavía. –Le dije enterrando aun mas mis uñas en su espalada-.
*- Ja-jamas… pensé que serias tan estrecho.
*- Tan, tan malo es?. –Pregunte a como pude, por aquel agudo dolor-.
*- N-no, tan solo el estar dentro de ti se siente delicioso, no quiero pensar lo que será cuando comience a moverme. –Eso me hiso sonrojar aun mas, aunque no sé si me podría sonrojar más de lo que ya estaba antes-.
*- En-entonces hazlo. –Le dije, dándole luz verde para que pudiera comenzar a moverse, y así fue, comenzó con un vaivén lento, pero que hacía que me retorciera del dolor, después de todo no estaba acostumbrado a esas intromisiones dentro de mí, pero tampoco quería que se diera cuenta y se arrepintiera de haberlo hecho, así que mordí fuerte mis labios para no gritar de dolor.
No paso mucho tiempo cuando el rozar del miembro por mis estachas paredes se hiciera placentero y los gemidos salieron por si solos, tanto de sus labios como de los míos, inundando aquella habitación. Yuto me jalo hacia él, he hiso que yo quedara sentado sobre él y el sentado sobre la cama.
Desde esa posición su miembro se sentía más y sabia que si quería seguir sintiendo eso, tendría que ayudar un poco, así que comencé a subir y bajar por él, mientras escondía mi cabeza entre su cuello y su hombro. Sin duda, esa posición era de lo más placentera así que comenzó a avergonzarme un poco el gemir, y trata de cubrirme la boca.
*- No, no lo hagas. –Dijo Yuto llevando mi rostro al suyo-. Déjame oírte.
Me volvió a tirar a la cama y se puso sobre mí, haciendo más marcadas sus envestidas, haciéndome gemir demasiado y aun más cuando golpeo el punto exacto para hacerme enloquecer de una vez por todas.
*- AHÍ!, ahhh… ahí Yuto!, así, así!. –Le rogaba-. Yuto, Yuto. –Comencé a gemir su nombre-. Mas…más rápido!. –Pedí en un hilo de voz-.
Y las embestidas fueron mas rápidas y más duras, hacían que mi miembros se friccionara entre nuestros cuerpos, y sentí mi cuerpo comenzar a entumecerse.
*- Dios!!, Ryosuke!!, ya no… ya no puedo creo que ahhhh. –Y sentí como su esencia me llenaba por dentro, haciendo que yo también volviera a explotar entre nuestros cuerpos-.
Después de eso, sentí miles de hormigueos por mi cuerpo, y todo ahí se torno blanco, sentía que flotaba lejos de aquel lugar, se sentía maravilloso y sumamente placentero, no se cuanto tiempo estuve de esa forma, pero solo recuerdo a Yuto llamarme con algo de susto en su voz.
*- Ryosuke!, Ryosuke!. –Comence a abrir los ojos-. Estas bien?.
*- S-s-si. –Le dije mientras asentía con mi cabeza y una torpe sonrisa aparecia en mi rostro, y Yuto se dejo caer sobre mi cuerpo, por inercia lo abraze-.
*- Y?, ya me has perdonado. –Me pregunto-.
*- Baka!!. –Le dije mientras volteaba mi rostro hacia otro lado-. Y lo preguntas después de lo que acaba de pasar
*- Es que hahaha, es algo que tengo que saber.
*- Obvio que si. –Le dije fingiendo molestia en mi voz-.
*- Que bueno, eso me hace feliz. –Me dijo besando tiernamente mis labios-.
*- A mi me haría feliz darme un baño. –Le dije cuando dejo de besarme-.
*- Ok, nos daremos un baño. –Me tomo en sus brazos-.
*- Pero!, pero que haces, bájame!!!.
*- Vamos a darnos un baño!, y créeme, no podrás moverte, no por ahora, mañana tal vez.
Después abrió una puerta de su habitación y ahí había todo un baño equipado, ambos nos metimos a la tina y ya estando ahí, no evite preguntar.
*- Como es que tu tienes un baño en tu habitación y yo no?
*- Oh, eso, bueno, pues tu sabes, el hijo del primer ministro es bien atendido, creo que hay como 5 habitaciones con baño propio en el internado, una la tengo yo, otra la tiene el hijo del director.
*- Takaki. –Le dije-.
*- Si, Takaki-kun tiene otra… si quieres puedo hacer que te den una a ti… aunque, me gusta que tu habitación este enfrente de la mía.
A mí también me gustaba estar frente a su habitación, y me gustaba estar con él en ese momento, los dos metidos en la tina era reconfortante.
*- N-no, así estoy bien… aparte, tu ya tienes uno en tu habitación, así que puedo venir a usarlo cada vez que quiera no?.
*- Si, mi baño es tu baño, mi cama tu cama, y yo soy tuyo y tu eres mío. –Me dijo abrazándome-.
Este tipo hacia que yo me sintiera extrañamente feliz!, con ganas de salir y gritar, bailar, cantar y comer fresas, todo al mismo tiempo!!!.
*- Si, como sea, ahora hay que salir porque mis manos se empiezan a arrugar y no quiero verme como pasita. –Le dije volviendo a fingir molestia, y él me ayudo a salir de la tina, después, ya era de noche y tampoco iba a salir en toalla al pasillo, me atrapaba el prefecto y me daban un buen castigo, y aunque mi habitación estaba enfrente no quería correr el riesgo, así que me quede a dormir con Yuto, el me prestó ropa para dormir y entre los dos cambiamos las sabanas de su cama-.
*- Bueno, mañana tenemos clases, así que hay que dormir ya. –Me dijo mientras levantaba las nuevas sabanas para que yo pudiese entrar en ellas, me acomode en el lado que el me indico y después lo vi acomodarse por un lado mío-.
*- Buenas noches. –Le dije cubriéndome con la sabana por completo, pero sentí como el me jalaba hacia el-. Que haces?!
*- Eh?, me preparo para dormir. –Me dijo abrazándose y acomodando mi cabeza en su pecho-. Y no si te ocurra moverte porque si me mueves cuando estoy dormido y me despiertas, me veras de muy mal humor. –Me dijo apretándome más-.
*- No dejas a la gente con opción. –Proteste, y sentí sus manos acariciar mi cabello, relajándome un poco-. Eres un tramposo, sabes que eso me gusta-. El solo seguía enredando sus dedos en mis cabellos-.
*- Lo sé.
*- Tramposo.
Estaba en la habitación de Yuto, recostado en su cama, abrazado a él, cubierto con sus sabanas, todo olía a él, su pecho era cálido, y yo estaba tan pegado a el que podía oír su corazón latir, era un ritmo relajante, estaba seguro que en la mañana todo en mi olería a Yuto.
*- Mañana. –Me dijo, medio dormido-. Todo terminara oliendo a ti, tan solo has estado poco acá y mi cama ya huele a tu shampoo de fresas… eso… eso me gusta.
No le conteste nada pero, era extraño, yo acababa de pensar lo mismo… y él lo dijo, cerré mis ojos preparándome para dormir, su calidez, su olor, pero sobre todo los latidos de su corazón, terminaron por arrullar mi sueño.
*-*-*-*-*-
Desperté rápido de aquel pequeño recuerdo que había tenido mientras le contaba a mi prima todo lo que había pasado después de que Yuto la dejo en el baño del centro comercial.
*- Y bueno me contaras sí o no?
*- Ah?!, en que me quede?
*- En que te dijo que lo había golpeado
*- Si bueno, me dijo que lo abofeteaste dos veces, y después pues… aemm, tú me entiendes. –Hice onomatopeyas con las manos-. Paso… paso lo que tenía que pasar. –Recordé lo que paso conmigo y con Yuto después de eso, pero tampoco se lo iba a detallar a mi prima-.
*- Paso?, que paso?. –Me pregunto-.
*- Pues, tu sabes… eso~
*- AHHHHHHHHHHHHHHHHH NO TE CREO!!!, NO, NO JUEGES!!, ME ESTAS MIENTIENDO!!!. –Me dijo emocionada-.
*- Eres rara Sumomo Yamada!!!
*- Hay no juegues cachetón!, si paso!!, jajajajajajajajaja, dios~, desvirginaron a mi primo jajajajaajaj
*- CALLATE!!! NO DIGAS ESO!!!!!
*- Lo siento, lo siento!, hay qué emoción!, y que como fue?, cuéntame con detalle!
*- NOOOOOO!, no te contare!, confórmate con saber solo que paso!
*- Awwwwwwww, que sentiste?!
*- MOMO-CHAN!! Que son esas preguntas!
*- Curiosidad Humana, como tú dices!
*- Odio que uses mis cosas contra mí!
*- Dime!!
*- Pues se siente raro!, pero… creo que… me desmaye después…
*- JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA
*- De que te ríes tonta!!!, básicamente pude haber muerto!!!
*- No es que literalmente si moriste… pero pensé que solo eso les pasa a las mujeres, ya veo que hay excepciones…
*- A que te refieres?
*- Mira primito cachetón rosita… y, recién estrenado jajajajaa
*- Momo-chan –Le vi mal-.
*- Si bueno, en el gran mundo mágico femenino, a eso se le conoce como La pequeña muerte, y muchas mujeres dicen que es como desmayarse después de todo y así, básicamente lo que te ha pasado.
*- Ohh, da miedo
*- Ahhh, que miedo te va a dar, bien que te gusto!
*- CALLATE!!!!!!!
*- JAJAJAJAJAJAJA!.... que envidia primo~…
*- Ya!, no se lo digas a nadie!, no quiero que nadie lo sepa!, y ni se porque te lo cuento a ti!, eres una escandalosa!
*- Así me amas~
*- Te tengo cariño. –Le dije bromeando-.
*- CARIÑO!!!, soy tu madre, respétame!
*- Si mami, cuando conoceré a mi Papi?. –Sabía que eso la haría enojar-.
*- Tenias que arruinar todo. –Me dijo viéndome mal-.
Fue encones cuando nuestros móviles sonaron al mismo tiempo y los tomamos
*- Es un mensaje. –Nos dijimos al mismo tiempo y abrimos nuestros móviles-.
*- Es de el!. –Volvimos a decir a coro y leímos nuestros respectivos mensajes-.
*- Tienes que leer esto!!. –Nos dijimos coreándonos de nuevo y tomamos los celulares uno del otro, leyendo el mensaje y los dos nos reímos al mismo tiempo!, de nuevo!!-. TE AMA!. –Seguimos con nuestro coro y nos miramos asustados-.
*- Ok, tenemos que dejar de hacer esto Momo-chan!, da miedo, dijimos todo al mismo tiempo.
*- Si lo sé… damos pena ajena primo!.
*- SI!, quien iba a pensar… que personas como tu y como yo, sobre todo como tú, se enamorarían alguna vez.
*- Cierto~… OYE! COMO QUE SOBRE TODO COMO YO?!!
*- Ya Momo-chan no te enojes, sabes a lo que me refiero
*- Si… da miedo….
El que mi prima viviera casi mi misma situación me hacía sentir comprendido, y por ello era que le contaba todo, aunque no a detalle, pero si lo mas importante… tal vez también era porque quería presumir un poco del nuevo intruso que en mi mundo tenía, y que no quería que se fuera aun, pero como no todo en la vida es como uno quiere….
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